Pradero Back

Tranquilos, el mundo está a salvo. O al menos lo está el arte por unos cuantos años.

Esta danza a dúo representa -para mi- la confianza en la naturaleza como valor primario de todo lo que la esperanza propone al destino.

Sin miedos, sin especulaciones, un abrazo eterno a la armonía de los cuerpos. Padre e hijo vibran al unísono demostrando que el temor y los prejuicios no debieran formar parte de la humanidad.